lunes

2013/04/02 Sentido Común

“Ese precioso y necesario don del sentido común...                                                                                 es el menos común de los sentidos”                                                                                               
(Ramón Gómez de la Serna)

Cuando me invitan a desarrollar un tema en algún espacio de comunicación, suelo hacer después alguna extensión para mi blog, desarrollando el tema con más calma y sin las preocupaciones de la restricción del tiempo o del espacio que imponen los medios de comunicación, como la televisión, la radio o la prensa escrita.

Esta vez me tocó hablar de "el sentido común".  Considero que el sentido común tiene que ver con una inteligencia, con una capacidad, producto de la herencia y la experiencia,  que nos faculta para encontrar respuestas adecuadas a los diferentes retos adaptativos de la vida.

Desde el factor genético, algo hay o puede haber de una suerte de talento; mientras que, desde lo social, influyen las creencias y patrones culturales en los que uno se educó.

Desde el punto de vista de lo adaptativo saludable, supone un manejo efectivo de la realidad compartida, a lo que se agrega un juicio adecuado sobre dicha realidad, lo que otorgaría una dosis de sentido a lo que entendemos de esa realidad.

El sentido común, si bien alude a un producto del colectivo social (“común”), tiene posibilidades de una resultante propia o subjetiva en la que la persona, sin perder el eje del sentido de realidad, se permite reformular la lectura del colectivo de manera creativa. Es entonces cuando entramos en el terreno del talento en el manejo del sentido común. Encontramos la genialidad creativa, que a veces nos mueve a decirnos: “¡cómo no se me ocurrió!”, cuando alguien nos propone alguna alternativa a lo común; y, es que entonces nos suele parecer que nosotros mismos podríamos haber llegado a dicha reformulación.

En la contraparte del talento en el uso del sentido común, se encuentra, con lamentable frecuencia, una dificultad para manejarse en tal sentido. La psicopatología muestra como punto de giro entre la salud y la disfuncionalidad el manejo de la realidad o las distorsiones en el juicio de la misma.

Cabe agregar que el sentido común se altera o se llega a distorsionar en amplias variables, en casos de alteraciones del ánimo. Una persona llena de furia puede acometer actos totalmente fuera del sentido común… lo mismo que podría ocurrir en una exaltación enamorada (enamoramiento).

Los casos extremos de estas circunstancias los observamos en los fenómenos de masa, en especial en aquellos en los que un líder carismático puede inducir emociones y creencias que muestran una visión parcial de las cosas, llegando a la anulación del sentido común, como suele ocurrir con las guerras.   

En el terreno de lo casero, muchas veces el extremo otorgamiento de credibilidad a las prescripciones de la ciencia, puede perturbar el natural encuentro entre la madre y su bebé o inhibir su intuición, base de la inteligencia emocional que hereda de la milenaria sabiduría de la naturaleza y que sólo requiere dejarla fluir.

1 comentario:

luciernaga_poeta dijo...

Muy cierto tenemos ejemplos actuales de la inhibición del sentido común, cómo es el caso del Chavismo donde un pueblo se deja manipular cómo seres adormecidos.
Me gustan sus artículos, tienen sentido, y despiertan los sentidos.

Saludos

María Cecilia.